La iglesia basa su accion en el ejemplo de Cristo, quien con frecuencia arrojo a los demonios, y confirio a sus descipulos el mismi poder.
La fe superficial de nuestros tiempos mira esta orden como inutil. La realidad del infierno, de los demonios y los casos de posesion son negados como mitos de las edades del Oscurantismo, aun cuando Jesus y los Apostoles hayan recalcado el poder de los espiritus malignos
Rev. Celestine Kapsner, O.S.B.