Del velero desciende un joven, fuerte,alegre, optimista, oriundo de Bélgica, que comienza a recorrer la isla.
Repentinamente, la sonrisa desaparece de sus labios. UN conglomerado de miserables cabañas aparece frente a él. Es un pueblo de leprosos, donde jamás llega una persona con salud.
Padre Damian de Veuster, es el nombre del joven, que lleva a todos un mensaje de paz y de amor ercarnado en los hermanos y vivido hasta las últimas consecuencias.